Chico: che, no tenes una moneda?
James: no, hay crisis de monedas.
Chico: dale amigo dame una moneda.
James: te digo que no tengo monedas.
Chico: dame plata, dame el movicom.
James: mira no tengo plata, no tengo el celular, vivo acá a dos cuadras, acompañame a mi casa y busco plata y te doy.
Chico: dame el bolso.
James: pero para que queres el bolso? Lo vas a tirar y adentro tengo tres cuadernos nada más.
Chico: entonces dame el movicom, dame el movicom.
James: pero te digo que no tengo celular, no tengo plata, vamos acá a mi casa busco plata y te doy.
Chico: no! Te quedas acá sentado, no te muevas. Que tiene ella en la cartera?
James: No se, pero debe tener boludeces.
Chico: nena dame el movicom porque le pego a él.
James: no tiene celular ella.
Chico: dame una moneda amigo.
Ella: para yo te doy el celular.
Chico: sí, dámelo.
James: para, si ella te da el celular no te sirve, primero que es viejo y no lo vas a querer, y que
cuando te vayas de acá yo voy a mi casa lo doy de baja y por imei desactivo el celular. No te va a servir ni el chip ni el aparato.
Chico: ya te voy a ver y te voy a matar a vos.
Con esas palabras se despidió. No se llevo nada. Pero fue una situación incomoda. Además en los dos minutos que me pase hablando con este pequeño muchacho (de nos más de diecisiete años) pasaron más de quince personas por delante nuestro y no QUICIERON hacer nada.
Mas allá de que en el momento pude pilotear la situación y termino bien, fue algo molesto y dio susto.
Odio pensar de esta manera pero estas cosas me dan ganas de salir armado a la calle, no para lastimar, pero tal vez dar un susto.
En fin quiero pedir algo a las personas que vayan a leer esto, que en futuras situaciones, cuando ven que a alguien lo están apretando esta clase de ladrones (pequeños y jóvenes rateros) acérquense a la situación, es evidente que ellos están muy nerviosos, puede que hasta estén más nerviosos que nosotros. Cerrando el tema, no se más como explicarlo, pero creo que si entre nosotros nos damos una mano esto podría detenerse un poco. Y no nos quejemos porque los políticos no hacen nada, no lo van a hacer, empecemos nosotros.
Ps. Lo que fue gracioso, pero recién me causa gracia ahora, es que al pobre niño no le entendía nada de nada como hablaba y se irritaba un poco porque le pedía que me repitiera las cosas.
