Hoy mi jefe diecisiete cuarenticinco me llamo a su oficina, y me comento que estaba con unos proyectos nuevos con el tema de la oficina. Me pregunto como iba el tema de mi partida (claro porque yo en Diciembre me voy a vivir afuera).
Jefe: James, como esta el tema de tu viaje?
James: Bien, ayer me aprobaron la visa, ya tengo el pasaporte Español y estoy esperando la emisión del Argentino. Es increíble que tarden tanto, el Español a la distancia lo saque más rápido.
Jefe: Bueno yo te quería comentar que estamos con un proyecto nuevo y quería saber si te interesaría volverte, ya que conoces bastante a la gente con la que hay que laburar.
James: Pero volver cuando?
Jefe: Y, en dos meses.
James: Febrero?
Jefe: Sí, más o menos.
James: No, no creo, estuve un montón con esto, y después de esta histeria son mínimo seis meses.
Jefe: Es que en realidad con el crecimiento habría un aumento, estaríamos en dos mil.
James: Suena copado, pero la verdad que se me complica, por el momento no lo creo.
Jefe: Bueno pensalo y decime.
James: Igual, tendría que cubrir muchos de los gastos que ya tuve para la partida.
Jefe: eso no te preocupes, aparte te devuelvo la plata que no hayas recuperado de tu inversión.
La verdad que no se, no se le ocurrió unos meses antes de mi locura, no puede ser que organizo escaparme del país este y aparezcan tantas cosas que en otros momentos me hubiesen venido geniales.
Además tanto me ofrece?
Justo ahora no quiero pensar, quiero que el tiempo vuele así ninguna otra novedad aparece en mi vida.
Estoy empezando a ODIAR las novedades.